El distintivo ECO de la DGT

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Si tienes un coche que pueda beneficiarse de las ventajas que supone contar con el distintivo “Eco” o “Cero emisiones” de la DGT, o si estás pensando en adquirir un coche nuevo, te interesa conocer los detalles principales que tienen que ver con la etiqueta ambiental.

Son cuatro los distintivos ambientales creados en función del impacto medioambiental de los vehículos y los mismos, clasificarán y graduarán al 50% del parque más eficiente.

 

Lo primero que has de saber es que no a todos los coches les corresponde alguno de los cuatro distintivos: cero emisiones (azul), eco (azul y verde), C (verde) y B (amarillo), clasificación que graduará el 50% del parque más eficiente.

 

 Si todavía no lo tienes, puedes consultar el distintivo ambiental que corresponde a tu coche introduciendo la matrícula aquí.

 

Cero emisiones y Eco.-

 

Son las etiquetas que identifican a los coches más eficientes, es decir menos contaminantes, y por tanto los que se benefician en caso de restricciones de acceso a la capital o aparcamiento en zona O.R.A. en ciudades como Madrid o Barcelona.

 

La etiqueta “Cero emisiones” de color azul, se otorga a los vehículos 100% eléctricos, los eléctricos de autonomía extendida ( es decir aquellos en los que el motor de combustión no sirve para mover el vehículo, sino para generar electricidad a bordo y recargar las baterías), los híbridos enchufables ( siempre que su autonomía esté en modo eléctrico como mínimo en 40km) y los de pila de combustible de hidrógeno, aunque no hay comercializado en nuestro mercado ninguno de momento.

 

Distintivo verde y azul “ECO”, correspondientes a los híbridos enchufables con autonomía en modo eléctrico inferior a los 40km, a todos los híbridos no enchufables, y a los que funcionan con gas natural CNG y los que pueden moverse con gas licuado del petróleo GLP.

 

En este caso, además, los motores de combustión deben cumplir con la etiqueta verde “C”, que como mínimo los motores gasolina deben cumplir como mínimo los requisitos Euro4 y los diésel con Euro6.

 

¿Cómo y dónde conseguir la etiqueta ambiental?

Otras cosas importantes que no debes olvidar sobre la pegatina ambiental es que si bien su utilización es –al menos de momento– voluntaria y no estás obligado a colocarla en una parte visible como sí sucede con la pegatina de la ITV, en caso de ponerla en el vehículo lo recomendable es hacerlo en la parte inferior derecha del parabrisas.

También debes saber que, si no has recibido por correo la pegatina ambiental correspondiente a tu coche, ahora es posible hacerlo en las principales oficinas de correos de cada provincia, con un precio de 5 euros. Si la recibiste en su momento, pero la has perdido o se ha deteriorado, siempre puedes solicitar un duplicado en cualquier Jefatura Provincial de Tráfico abonando las tasas correspondientes. En coches nuevos, el comprador recibirá la etiqueta junto al permiso de circulación del vehículo, al realizar la matriculación.

 

Seamos Medioambientales

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Tras la actividad realizada el pasado 21 de octubre #CleanSeas con Volvo en la playa de Agua Amarga, algunos de los compañeros que asistieron se sintieron tan impactados por lo que habían visto, aprendido y vivido, que quisieron compartirlo con sus propios pequeños, así fueron buscando por internet de qué manera el plástico y todos los residuos afectaban al medio marino. 

 

 Cómo peces, tortugas y demás seres del fondo del mar se ven afectados por todos estos residuos y cómo, si la tendencia no cambia en 2050 habrá más plásticos que peces en el mar.

 

Que no sólo debemos velar por lo que se abandona directamente en la playa, sino todo lo que acabamos arrojando al inodoro y que no deberíamos, pues en definitiva acaba en el fondo marino o peor aún, envenando a flora y fauna marina.

 

Compartimos un dibujo de un niño de 5 años, tras ver los vídeos y explicarle a través de sus padres la repercusión de nuestra acción incontrolada de generación de plásticos.

 

Gracias compañero, por compartir con el resto tan especial sensibilización

 

 

 

¿Tienes miedo de conducir un coche automático?

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Si tienes miedo a conducir un coche automático, te ayudamos con los siguientes consejos:

Aunque parece algo intuitivo, muchas personas no saben cómo conducir un coche automático. Sobre el papel es de lo más sencillo que hay en cuanto a conducción, puesto que una vez en marcha no necesitamos más que accionar el acelerador y el freno, sin preocuparnos por el cambio de marcha o el pedal de embrague.

A la hora de la verdad, la costumbre del modo manual de conducción pesa sobre muchas personas y se ven en la necesidad de aprender a usar el cambio automático. Gracias a esta pequeña guía práctica para conducir un coche automático no tendrás ningún problema a la hora de ponerte a los mandos.

Lo primero es saber cómo funcionan los coches automáticos. Como es algo que depende, en cierta medida, de los fabricantes y los diferentes modelos, bastará con entenderlo de forma general.

Un coche automático dispone de una caja de cambios automática que, en teoría, seleccionará la velocidad más adecuada a las circunstancias. Las cajas más sencillas se llaman “manuales automatizadas”, pues funcionan exactamente igual que una caja manual, con el embrague tradicional, pero un mecanismo robotizado realiza el cambio de marcha, y no lo hace el conductor.

Otras cajas de cambio automáticas más avanzadas reaccionan a las necesidades puntuales de potencia y par seleccionando la marcha más adecuada. Por ejemplo, si emprendemos una subida, puede ser necesario engranar una marcha más corta. Esto se hace, idealmente, de manera transparente para el conductor.

Así que el conductor tan solo debe encender el coche, seleccionar el tipo de “marcha” que desea, y comenzar a conducir ¿Simple?

Cómo se arranca un coche automático.

El proceso de arranque en un coche automático es bien diferente al de un coche con transmisión manual. Si partimos de la situación de parado, con el motor apagado, hemos de seguir estos pasos:

•    Quitar el freno de estacionamiento.
•    Pisar el pedal de freno.
•    Dar contacto.
•    Engranar el modo deseado de conducción, en general será el modo “D” (del inglés, drive).
•    En ese momento podemos levantar el pie del freno con suavidad, de manera que el coche inicia la marcha muy lentamente

Hecho esto, ya podemos conducir con normalidad, siempre teniendo en cuenta algo muy importante: no utilizaremos el pie izquierdo para nada, durante la conducción.

Cómo usar la caja de cambios automática.

Como ya hemos dicho, puede haber diferencias entre las diferentes cajas de cambios, y también en su manejo. La palanca más sencilla de entender es la denominada PRND, que debe su nombre a las iniciales de las cuatro funciones que se pueden seleccionar:

•    Parking, la posición que debemos seleccionar cuando estacionamos el vehículo.
•    Reverse, o lo que es lo mismo, la marcha atrás.
•    Neutral, o punto muerto.
•    Drive, o la marcha para conducir.

Existen variaciones, y muchas. En algunas palancas se puede seleccionar, como marcha para conducir, entre D y otros números, que tienen diferentes mapas de motor que ofrecen distintas prestaciones. Otras permiten “reducir” marchas, o “subir” marchas de manera manual, como si de una palanca de cambio secuencial se tratase.

Trucos para conducir un coche automático sin sustos.

Cuando uno lleva unos años acostumbrado a un coche con caja de cambios manual, la fuerza de la costumbre se hace poderosa y difícil de controlar cuando afrontamos la conducción de un coche automático.

Con el cambio aparecen al menos dos vicios que pueden darte un susto: mover tu pie izquierdo y mover tu mano derecha.

Acostumbrados a la conducción manual, usamos el pie izquierdo con fuerza: es el pie del embrague, y este pedal se pisa a fondo. En un coche automático, utilizar inconscientemente el pie izquierdo significa practicar una frenada de emergencia en el momento más inesperado por lo que se recomienda mantenerlo quieto sobre el reposapiés.

Por otro lado, la costumbre de recudir las marchas al aproximarnos, por ejemplo, a un semáforo hace que nuestra mano derecha se mueva automáticamente hacia la palanca de cambios… que en este caso no necesitamos accionar en ningún caso. Esto no es tan peligroso como utilizar el pie izquierdo, pero sí es fuente de distracciones.